Una sentencia con efectos en la reorganización de la Policia Municipal de Bilbao

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo
número 1 de Bilbao ha dictado una reciente Sentencia, la número 24/2014, de
fecha veintiuno de febrero de 2014. La referida sentencia, a pesar de
su casuística, resulta de especial interés por referirse a una serie de
cuestiones que pueden ser extrapolables a los recursos contencioso-administrativos
que se formulen contra los actos administrativos que se han dictado por el
Ayuntamiento de Bilbao a resultas del proceso de reorganización que se está
llevando a cabo en la Policía Municipal de Bilbao.


Con las salvedades derivadas de
la casuística de la litis y la no firmeza de la sentencia, son de destacar los
siguientes puntos de la misma:


A) Sobre la existencia de bases de datos informáticas que reconocían
las adscripciones como definitivas

:

<En el referido informe se admite la existencia
de un error en las bases de datos informáticas que apuntaba a que se trataba de
adscripciones definitivas. Aún cuando se califique dicha información de errónea
y se haya procedido a su corrección, resulta sorprendente el citado hallazgo y,
cuando menos, traslada a la parte demandada la carga procesal de acreditar que
efectivamente se trataba de un error y no del reconocimiento de la situación
determinada que defienden los administrados. Y es que la apariencia, prolongada
en el tiempo, de que los derechos litigiosos existían desvirtúa de inicio la
presunción de validez de los actos administrativos (artículo 57.1 de la Ley
30/1992, de 26 de noviembre)>

El argumento transcrito dota de
cierta relevancia a la información que se venía suministrando a los agentes de
la Policía Municipal de Bilbao en el antiguo portal del funcionario (ataria).
Y, del párrafo transcrito, se deduce que el acceso al mismo es aún posible, por lo menos
para el Ayuntamiento.

B) Presunción a favor de una adscripción definitiva cuando las
resoluciones de cambio de destino no se refieren a la temporalidad de la misma.

<…no se aporta ni cita Resolución alguna que
acordase su adscripción temporal, como en el caso anterior. Pero es que,
además, en las sucesivas comunicaciones del Director de Servicio de Seguridad
Ciudadana a cada uno de ellos (….) tan solo especifican el cambio de destino
sin hacer referencia alguna a que se produzca una adscripción provisional en
sus traslados. De hecho ni siquiera se refieren al tipo de adscripción>

La adscripción definitiva,
conforme a la normativa reguladora de la provisión de puestos de trabajo, debe
considerarse la regla general, mientras que la adscripción provisional es
excepcional, esto es, para aquellos supuestos especialmente previstos en la
norma.

C) La importancia del tiempo de permanencia en un determinado puesto
para concluir sobre su naturaleza.

<Y es que precisamente la prestación de
servicios en un puesto de trabajo durante doce años no tiene acomodo en una
adscripción que no fuese de esa naturaleza>
(se refiere a la naturaleza
definitiva).


D) La carga de la prueba sobre la forma de acceso al puesto.

<Con todo, respecto a este supuesto el informe
citado se ampara residualmente en un dato negativo, como es que no consta que
los interesados hayan accedido al puesto de trabajo por “ninguno de los
sistemas de provisión definitiva”, lo que debe valorarse desde dos diferentes perspectivas.
Por un lado, la Administración ha tramitado de
forma manifiestamente deficiente los expedientes personales de los interesados.
Además es rechazable que la situación litigiosa deba dilucidarse a través de
datos negativos, sin que la “falta de constancia” pueda equiparase a la
ausencia de aquellos sistemas de provisión de puestos de trabajo.
Por otro lado, puede examinarse, adicionalmente
que los actores han acreditado haber superado uno de los sistemas legales de
provisión que se niegan de contrario, lo que se abordará seguidamente>

Resulta, cuando menos llamativo, que
el Ayuntamiento de Bilbao, que es quien debe garantizar la legalidad de los
nombramientos y de los procesos de provisión de puestos de trabajo se escude,
temerariamente, en una falta de constancia del sistema de acceso cuando, de ser
a alguien achacable tal hecho, es justamente al Ayuntamiento. La sentencia
acierta con su argumento, lo contrario hubiese sido beneficiar a quien ha sido
el máximo responsable del incumplimiento sistemático de los sistemas de
provisión de puestos de trabajo.

E) La existencia de concurso de méritos se pueden probar mediante
testificales.

<No obstante, las testificales practicadas si
que acreditaron sobradamente que hubo un concurso de méritos, con fases de
presentación de solicitudes, admisión y entrevistas; las cuales son propias de
este tipo de medios de selección de personal. Particularmente ilustrativa fue
la declaración de uno de los solicitantes, que testificó que se quedó fuera del
citad proceso selectivo y recordaba a alguno de los que lo superaron.Es por ello que la falta de acreditación de
publicación de la convocatoria y su resolución no enervan la prueba del
concurso realizado, resultando que dicha deficiencia probatoria pudiera
justificarse en la dificultad procesal (que, con apoyo en el artículo 217 de la
LEC, debe reconocerse en situaciones pretéritas y derivadas de expedientes tan
poco esclarecedores como el que consta en autos) o, alternativamente, en que
dichas publicaciones no se hubiesen realizado. En uno y otro caso, las consecuencias
de las irregularidades que pudieran haberse producido, en el proceso selectivo,
por parte de la Administración demandada no pueden tener efectos perjudiciales
para los administrados.>

Ya lo avanzábamos en el punto
anterior, las irregularidades perpetradas por el Ayuntamiento no pueden perjudicar a los funcionarios.

F) Efectos de la supresión de un puesto de trabajo de adscripción
definitiva.

<De todo ello se desprende, en conclusión, que
cinco de los seis recurrentes estaban adscritos definitivamente al puesto de
trabajo que fue suprimido y, consecuentemente, gozan de los derechos que
establecen el artículo 35 del Reglamento de Provisión de Puestos de Trabajo del
Personal Funcionario de las Administraciones Vascas, debiendo dictarse un fallo
judicial estimatorio de sus pretensiones.>

En este punto, es de destacar la
incidencia de este pronunciamiento respecto a los puestos de trabajo que, con
motivo de la reorganización, van a ser objeto de supresión, ya que, en tal
caso, operarían las garantías prevista en el artículo 35 del Decreto 190/2004,
que reza como sigue:

<Artículo 35 Efectos de
la amortización de puesto
1.- El personal funcionario de carrera que cese en sus puestos como
consecuencia de la supresión de un puesto obtenido en concurso o en una
convocatoria de libre designación será adscrito al desempeño provisional de
otro puesto de trabajo propio de su cuerpo o escala. Este puesto será
preferentemente del mismo Territorio Histórico del puesto suprimido y
preferentemente no será inferior en más de dos niveles al de su grado personal,
en tanto no obtenga otro con carácter definitivo.
2.- El personal funcionario del apartado anterior tendrá derecho
preferente a proveer en el siguiente concurso que se celebre, y por una sola
vez, las vacantes existentes en la misma localidad que fueran de igual o
inferior nivel del complemento de destino del puesto objeto de supresión.
3.- Cuando las retribuciones asignadas al nuevo puesto fueran
inferiores a las del suprimido, el personal funcionario percibirá un
complemento transitorio por la diferencia, que se mantendrá hasta la resolución
del primer concurso en que pueda participar.>

No quiero terminar sin hacer
mención a dos cuestiones más de la sentencia que, por no tener una incidencia
directa con el proceso de reorganización, he dejado para el final.


La primera, que el Ayuntamiento
de Bilbao, en la fase de contestación a la demanda, haya reconocido la
improcedencia de la figura de la redistribución de efectivos cuando el actuar
municipal no solo se fundamentaba en dicha figura administrativa sino que
vienen a disponer dicha redistribución para los demandantes. Circunstancia esta
que, en opinión del que suscribe, debería llevar como consecuencia inexorable
la depuración de responsabilidades en las Direcciones de Áreas que hayan
avalado un proceder tan desviado como pueril.


La segunda, que la sentencia dé
trámite de recurso de apelación. No son pocos
los Autos del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que declaran la
inadmisibilidad del recurso de apelación por estimar que, al tratarse de derechos económicos
a favor de los recurrentes (no acumulándose los de los unos respecto a los de los
otros a efectos de apelación –artículo 41.2 LJCA-) deberán superar los mismos la summa
gravaminis prevista en el artículo 81.1 a) (que está fijada en 30.000 €).
Cantidad que se torna inalcanzable si ponemos en relación la diferencia
retributiva existente entre el puesto suprimido y los conferidos con carácter
provisional y la previsión municipal de dar comienzo a los concursos –en los que podrán intervenir los
recurrentes-
con carácter inmediato.  


En definitiva, una buena noticia
para un colectivo que ha venido sufriendo una penosa regulación de su carrera
administrativa.

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  1. Pottoka 14 de marzo de 2014 at 15:38 - Reply

    Hace tiempo que el Sr. Director de Recursos Humanos y su homólogo en el Servicio de Seguridad Ciudadana tenían que haber sido cesados por la nefasta política de personal.
    Es la enésima vez que los tribunales evidencian la desviada y contumaz política de personal de estos señores, quienes haciendo un flaco favor al prestigio que debe de reclamarse para este Ayuntamiento -en la picota desde ya hace tiempo para los profesionales del derecho que se ocupan de estas cuestiones-, insisten temerariamente en "sostenella y no enmendalla".
    Recuerdo que hace ya algunos años, a consecuencia de varios varapalos judiciales similares, el mismísimo Sr. Azcuna empeñó su palabra al comprometerse públicamente a rectificar su desviado comportamiento y ajustarse a derecho en materia de provisión de puestos. Se ve que no le tenía gran aprecio al valor de su palabra, ya que no hemos aprendido nada desde entonces. ¿Es ésta la transparencia por la cual ha recibido tanto reconocimiento?. A mi al menos no me lo parece.